Implantología
Los implantes dentales son dispositivos de titanio (un metal totalmente biocompatible, por lo que no produce ningún tipo de reacción adversa para nuestro cuerpo) que se colocan en el hueso quirúrgicamente con la finalidad de sustituir las raíces de las piezas dentales perdidas, lo cual nos permite reemplazar la pieza natural perdida por una artificial de similar estética y función.

La cirugía se realiza en la clínica dental, que cuenta con rigurosas normas de bio-seguridad y asepsia. Se emplea anestesia local en la zona donde se va a colocar el implante. La operación es ambulatoria y la duración dependerá del número de implantes y de la complicación del caso. Es recomendable que el paciente vaya acompañado para que no se vaya solo una vez finalizada la operación, pues se recomienda no conducir ni realizar actividades físicas en las primeras 24h.
Los estudios señalan que una vez producida la osteointegración, los implantes pueden permanecer en boca por muchos años, dependiendo de variables como: la salud general del paciente, la higiene oral, los controles y mantenimientos periódicos en la clínica, las variaciones anatómicas individuales y el diseño apropiado de la rehabilitación. Estudios estadísticos indican un porcentaje de éxito de aproximadamente un 95% al cabo de unos diez años (SIEMPRE QUE SE REALICEN LAS REVISIONES Y CUIDADOS NECESARIOS), porcentaje que se puede estimar como superior a otros tratamientos odontológicos convencionales.